La boda de Pedro y Laura en la mágica Hacienda Siesta Alegre fue como sacada de un cuento encantado. Rodeados de naturaleza exuberante y bajo una atmósfera de luces cálidas y románticas, celebramos el amor de una pareja que irradia alegría y complicidad en cada mirada.
Desde el primer momento, su conexión era evidente. Laura, con un vestido que parecía flotar con cada paso y una corona digna de reina, deslumbraba con su elegancia y dulzura. Pedro no podía ocultar su emoción al verla caminar hacia él, y ese instante quedará grabado para siempre como uno de los más memorables.
La recepción fue un verdadero festín de emociones. Cada detalle fue cuidadosamente curado para complementar la esencia de la hacienda: velas encendidas, toques de color inesperados y una mezcla perfecta entre lo clásico y lo atrevido. Pero más allá del diseño, lo que hizo especial la velada fue la energía de todos los presentes, celebrando a Pedro y Laura como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos.
Desde Celebra by Cristina Guzmán, nos llena el corazón haber formado parte de una celebración tan auténtica y mágica.